viernes, 9 de diciembre de 2011

El Hayedo de Santiago (he cambiado el título de Hayedo de Zarzosa a este)

Ya lo he nombrado varias veces, la primera ni siquiera recordaba como se llamaba (aunque si su magia), la segunda hablaba de fotos que no puse (hoy si pondré alguna), y la última prometía esta entrada.

El Hayedo de Santiago (o Hayedo de Zarzosa) es un lugar absolutamente mágico en el que andar por andar te hace disfrutar, del paisaje, de las vistas, de la tranquilidad, del no ruido.

No es un hayedo puro, ya que entre las hayas hay más tipos de árboles, principalmente robles, aunque tambien puedes encontrar acebos.

Lo hemos visitado tres veces:
La primera al principio de la primavera.







La segunda al principio del otoño.








Esta última con el otoño mediado.








Las tres veces a tenido su encanto. Por cierto, a ver si adivinais que es lo que se ve al fondo de la última foto, cogimos los frutos pensando que eran endrinos pero resultó que no.

Solo un apunte más, Zarzosa está en la LR-484 pasado Munilla, para ir al hayedo hay que coger una pista que sale a la izquierda justo antes de llegar al pueblo, hay indicadas una senda micológica y una ermita, pero nosotros debemos seguir la pista principal hasta llegar a un pequeñisimo ensanchamiento que se usa de parking y una valla de las de ganado, ahí hay que dejar el coche y seguir caminando.

domingo, 13 de noviembre de 2011

Puente de los Santos 2011. La Rioja

Como ya he comentado en otros post hay una casa rural en La Rioja que nos gusta especialmente, como hacía tiempo que no pasabamos por allí y el puente eran 4 días decidimos aprovecharlo para visitar a nuestros amigos de La Baldufa.

Cuando se lo dijimos a los enanos encantados, ellos tambien tienen allí una amiga (La Exploradora Grande) y se lo pasan en genial.

De camino esta vez paramos en Garray, teníamos intención de visitar Numancia pero se nos hizo tarde, así que para la próxima, nos contentamos con visitar el aula arqueológica que está muy chula y se ve en 10 minutos, comimos en un restaurante de por allí, en el que cogian Tickets Restaurant y nos hicieron comida para la Pequeña Exploradora (Pochas guisadas, exquisitas), despues estuvimos dando una vuelta por el río, aunque son dos, se juntan el Duero y el Tera, impresionante la poca agua que llevaban.
Desde allí tiramos derechos a Munilla, el paisaje impresionante. Una vez que llegamos, los enanos se quedaron jugando y ya no hubo forma de sacarlos de allí, nosotros subimos los trastos a "nuestra" habitación y luego aprovechamos para tomar un café con los mayores.

Además los pequeños empezaron a planificar una fiesta de Halloween y nosotros una visita al Hayedo de Zarzosa para el día siguiente.

La visita al Hayedo genial como siempre que vamos por allí, no voy a poner fotos porque quiero hacer un monográfico del otoño en ese hayedo con fotos de varios años, el domingo llegamos prontito aprovechando el cambio de hora, ibamos cinco, porque se vino con nosotros la Exploradora grande.

Esta vez conseguimos subir más arriba que las otras, supongo que porque los niños son más grandes, ya no llevabamos carro y sobre todo porque como el río bajaba casi vacio pudimos cruzarlo sin problemas, aunque ya hemos encontrado un camino por el que solo se le cruza una vez y por un sitio fácil, así que a la próxima aunque lleve mucha agua no nos para.

Nos sorprendió un señor que nos encontramos que preguntó por una ermita, le dijimos que creiamos que no era por allí y se dió la vuelta porque andar por andar no le iba ....., a nosotros no nos pareció andar por andar, caminamos, disfrutamos del colorido de hayas y robles, cogimos enebros con los crios, encontramos dos setas y un acebo.... hicimos un pic-nic, en fin cosas muy sencillas pero que a nosotros nos gustaron.

Despues de comer, bajamos dando un paseo y volvimos a merendar a la casa, que según la Pequeña Exploradora, es más bonita que la suya, despues de merendar fuimos al nevero de Munilla recién arreglado había algunas vistas curiosas, tanto mientras se subia, como una vez arriba:


 Una vez bajamos, ya casi era de noche, así que una breve parada en el dinosaurio-minicolumpio y a casita, que la cena de Jordi nos estaba esperando.

Al día siguiente el plan era menos interesante para los niños, pero la Exploradora grande decidió venirse con nosotros.
A primera hora fuimos a Arnedo al factory de Gorila/Fluchos a comprar zapatos para pequeños, y al polígono del calzado a seguir comprando zapatos/deportivas para ellos.
Una vez terminamos tiramos para Alfaro, la idea era pasar primero por la oficina de turismo que se suponía que había un centro de interpretación de Los Sotos de Alfaro y un mirador de cigüeñas, pero como era lunes estaban ambos cerrados, ahí empezó la pequeña odisea, era como la una, pero con el cambio de hora los crios tenían hambre, como estabamos en el centro del pueblo pensamos que sería algo fácil. Dimos una vuelta y no encontramos nada, una segunda y tampoco.
Ya preguntamos a un señor que andaba por allí, nos mandó al casino o algo así en la plaza principal, allí no daban comidas nos mandaron a un hotel relativamente cercano, allí el comedor estaba cerrado y otro señor nos mandó a una cafetería (Los faroles) donde finalmente pudimos comer bien, barato y con comida sin huevo para la niña incluida (pochas guisadas).
Desde allí nos fuimos a la reserva, ya pensabamos que Alfaro estaba poco preparado para el turismo, pero al perdernos en llegar a los Sotos por la mala indicación terminó de confirmarnoslo.
Eso sí una vez allí genial, son muy bonitos y agradables de pasear, primero fuimos en el sentido del rio por un camino inundable con mucho arbolado y alguna cosa más
Despues estuvimos en un mirador donde Miniviajero nos dejó a todos alucinados, cuando llegamos había dos hombres, uno con prismáticos y una mochila muy interesado en los pájaros.
Miniviajero tambien llevaba sus prismáticos y se puso al lado del señor a mirar los pájaros muy intresado también y empezaron a hablar, y nos dejaron a todos a cuadros.
Resulta que el señor era una especie de vigia del Ebro, se ocupaba de contar aves que permanecian, que pasaban por allí, de ver si subia o bajaba el rio y cosas de esas, y los dos charlando de pájaros (nosotros alucinábamos), el hombre decía que cuantos años tenía que qué bien que estuviera tan interesado. El caso es que acabó por dejarle una guia, que él con su lectura incipiente (está en 1º de Primaria), se sentó en un banco a leer en voz alta.
Increible, en casa nos cuesta que lea cuentos y él se pone por su cuenta a leer la guía ....
Dios, ayuda y la promesa de que le compraríamos la guia consiguieron sacarle de allí (ahora duerme con ella), la visita a dado como resultado que Miniviajero quiere ser ornitólogo, pero no de mayor sino desde ya ...
Una vez paseados los sotos nos volvimos a Munilla, porque era la noche de Halloween, como habían estado preparando cosas estaban ansiosos, los niñosse disfrazaron y montaron su minifiesta, nosotros tuvimos cena especial de otoño con unos dulces caseros de postre (panellets) que estaban de muerte.
Luego un ratito de tertulia y a dormir que se nos acababa el puente.
La mañana pensabamos dedicarla a ver Numancia, pero nos costó bastante sacarlos de la casita  de "Ainhoa y Jordi", cuando casi lo habíados conseguido descubrimos que Miniviajero había estado jugando con la Exploradora Grande en un saco de tierra y estaba de barro hasta las orejas, así que hubo que cambiarle de ropa, de zapatos y de todo.
Así que al final no llegamos a tiempo de visitar Numancia, segumios camino y comimos en un hotel en Almazan, pero como he tardado en escribir el post se me ha olvidado como se llamaba .... le prepararon dos comidas a la Pequeña Exploradora, primero la pedimos uno de sus favoritos "Gambas al ajillo", avisamos de la alergia y de que eran para la niña, pero se les fue la mano con la guindilla y la niña no las quiso (el caso es que no picaban mucho pero a ella no la gustaron), y nos ofrecieron hacerla lo que quisieramos aunque no estuviera  como tal en la carta, finalmente la prepararon filete de pollo con patatas fritas y comió divinamente.
Voy a dar por finalizado el post, porque como siempre ando fatal de tiempo y me estoy eternizando.

martes, 25 de octubre de 2011

Le Tour de France. El regreso

La vuelta en el ferry se hizo bastante más pesada que la ida, entre otras cosas porque nuestra idea era estarnos hasta tarde durmiendo que veniamos cansados y a las 8 de la mañana empezaron a anunciar por los altavoces que habrían el comedor para los desayunos .... la Pequeña Exploradora se despertó y ya no hubo forma.
Desayunamos, dimos mil paseos, vimos pelis en la mini tele, pero aquello no se acababa nunca, la pequeña comió más Panés, hicimos fotos, y aquello no llegaba nunca.
 A más de las 15:00 h con Gijón ya a la vista vimos como nos abordaba un barquito, fue visto y no visto, luego vimos que eran los prácticos del puerto.
A las 16:00 en punto desembarcabamos, como nosotros estabamos muertos de hambre tiramos hacia el centro de Gijón, ya que la idea ir a Cimadevilla, la Pequeña Exploradora se quedó dormida antes incluso de salir del barco, los demás comimos fantásticamente en una sidreria, frente a la playa de San Lorenzo, junto al parking.

Desde allí fuimos dando un paseo a Cimadevilla, la iglesia, el nautico, el monumento ese nuevo que no me acuerdo como se llama. Al bajar había un mercadillo ecológico o algo así, pero no nos pudimos entretener, teníamos que llegar a León que era donde ibamos ha hacer noche.

Ahora que la Pequeña estaba despierta el que se durmió fue Miniviajero, de todas formas se hizo muy tendidito Gijón-León. Llegamos al hotel (que nos sorprendió gratamente) bajamos lo indispensable para pasar la noche y nos fuimos caminando al centro de León (20 minutos a paso Miniviajero). Cenamos en el barrio húmedo en una terraza (que he olvidado como se llamaba) y aprovechamos para hacer fotos de la catedral iluminada, que estaba mucho más bonita que las francesas, más blanca y mejor iluminada.
Desde allí volvimos al hotel, la habitación era sencillita pero muy práctica para nosotros, era una habitación grande de forma irregular con 4 camas y una pequeña cocinita, ideal para hacer alguna escapada a León, lo apuntamos como pendiente.

A la mañana siguiente salimos más tarde de lo que habíamos pensado al principio, así que hubo que parar para comer en Villacastin, a eso de las 16 h. llegamos a casa y a preparar las cosas para el cole que empezaba al día siguiente.

Ahí acabo nuestra aventura .....

domingo, 23 de octubre de 2011

Le Tour de France. El Valle del Loira

Nuestro viaje cada vez se acerdaba más a su fin, pero todavía teniamos margen para disfrutar.

Originalmente estaba planeado ver entre 5 y 7 castillos en el Loira (Chambord, Chenonceaux, Cheverny, Chaumont, Azay Le Ridau, Vilandry y  Langeais). Pero el primero al salir tan tarde de Disney el día anterior lo dejamos pasar.

Cuando nos levantamos ese jueves, nos apetecia descansar, así que preparamos rápidamente la comida, pasamos por recepción y por el super ha hacer alguna compra de emergencia y nos fuimos camino de Chenonceaux con la promesa de pasar la tarde en la piscina.

De camino pasamos por el pueblo de Chaumont y vimos el castillo desde el coche (algunos porque la Pequeña Exploradora iba frita), Miniviajero iba relatando el queria quedarse en el camping en la piscina, en las camas elásticas, en la pista americana, ..... el día estaba totalmente gris pero no hacia frio.

Por fin llegamos a Chenonceaux (el pueblo) rápidamente encontramos el camino del castillo (Chenonceau sin x),  menos mal que yo seguia teniendo tarjetas de crédito porque era la única manera de sacar las entras al menos aparentemente, luego descubrimos que en la tienda por la que se salia tambien se podian sacar. Había varios tipos de entrada pero cogimos la de jardines y castillo , pasamos de museo de cera y de otro museo de no se que cosa, lo primero visitamos el castillo que estaba genial, yo me quedé impresionada con los centros de flores y verduras naturales. A los crios les llamó bastante la atención las cocinas y el embarcadero de debajo del puente, hicimos las fotos de rigor.
 Unas más originales que otras.
Y salimos a ver los jardines, primero vimos el de detrás del castillo (el de Catalina de Médicis) y justo al ir hacia el de Diana de Poitiers (el de las fotos) empezó a caer chirimiri y nos bichines a protestar más, pero paró enseguida y pudimos seguir disfrutandolo y haciendo fotos.
Continuamos por "el parque" donde encontramos el laberinto (que a Miniviajero le entusiasmó, no conocia él los laberintos vegetales) con sus cariatides.
Ya era casi la hora de comer así que de vuelta al camping,  no volvimos al mismo sitio porque había que hacer compra y en la chuleta de "super" que llevabamos decía que había uno grande cerca de Montrichard, ahora fue Miniviajero el que se quedó dormido en el coche, paramos en el super el viajero consorte hizo la compra y al volver hacia Mesland nos hicimos un poco de lio lo que nos permitió ver desde abajo (y desde dentro del coche) el castillo de Montrichard (más bien una torre defensiva).
Llegamos comimos los que ibamos despiertos, el padre y la Pequeña Exploradora se fueron a la piscina cubierta porque llovia bastante. Yo me quedé con el bello durmiente hasta que se despertó y comió (como las 16:30) luego nos fuimos a la piscina con la merienda para su hermana.
Allí pasamos gran parte de la tarde, luego a la casita a darnos una ducha, despues aprovechando que había dejado de llover a jugar con la pelota (los columpios, hinchables y demás estaban empapados).

Esa noche volvió a tocar hacer "Panés", que creo que todavia no os he contado lo que es, literalmente Pané en francés es empanado y era una de las comidas prohibidas para la niña porque habitualmente se hacen con huevo, pero nosotros nos llevamos desde casa pan rallado apto y "No Egg"  una mezcla de harina, bicarbonato, fécula de patata y alguna cosa más sin huevo, sin leche, sin gluten, sin frutos secos, .... que resulta muy práctica, así cuando pensabamos hacer algún pic-nic preparabamos "Panés" que vienen a ser como los finger de pollo pero que nosotros lo hacemos con lo que tenemos a mano: pollo, pavo, ternera, cerdo, .... y que a los bichines les encanta, además se puede comer frio y con las manos. ;-)

Esa noche además de los "Panés" terminamos de ultimar cosas porque al día siguiente había que salir antes de las 10.

Lo conseguimos por los pelos, a las 10 en punto devolviamos la llave, iniciabamos nuestro último día en Francia, con el tetris hecho nos fuimos a Azay Le Ridau, que aunque nos gustó no pudimos disfrutar debidamente porque el estanque donde se refleja estaba casi vacio, además el día estaba especialmente nublado, antes de ir al castillo pasamos por una jaboneria que vimos en el parking donde aparcamos (había varios) y compramos varios jabones entre ellos unos con una cuerdecita muy prácticos para la ducha.
Visitamos tanto el castillo por dentro y por fuera como los jardines.

Como a nuestros Exploradores les encantó bordear el castillo y meterse por caminos ocultos, pudimos conseguir algún reflejo del castillo ...


Faltaban algunos minutos para las 13:00 h. así que era demasiado pronto para comer (según nosotros), pero ibamos justos para comer según los franceses, de todas formas nos arriesgamos y tiramos para Vilandry, no tardamos demasiado, así que llegamos bien para comer.
Volvimos a entregar nuestras hojitas contando el tema de la alergia, la camarera se fue a hablar con el cocinero (la cocina era pequeñita, estaba al final del comedor y se veia desde todo él) y sin problemas steak haché y frites para los niños. Nosotros tomamos un menú degustación que estaba bastante rico, yo empecé por entremeses que eran patés y embutidos de la zona, de segundo pato nunca me acuerdo si lo que me gusta es el maigret o el confit, pero esta vez acerté y estaba riquísimo, al igual que el postre que era una isla de no se que (merengue flotando sobre natillas), el entrecot del viajero consorte también tenía muy buena pinta.

Salimos de comer y parecía que habíamos cambiado de día pasamos del nublado a un día superluminoso, a menos de 50 metros estaba el castillo de Vilandry, nos habían recomendado los jardines, pero visitamos tanto jardines como castillo.

El castillo chiquitito, se notaba que realmente se había vivido en él, no parecía un museo, y lo mejor del todo las fotos de los jardines que pudimos sacar desde la torre:
Lo de arriba no es un jardín en sí sino "la huerta" son verduras, tienen dos "cosechas" una de verano que recogen al principo del otoño y otra de invierno que recogen en primavera.

 Cuando salimos del castillo empezamos a patear los jardines que como veis son impresionantes, el de arriba son los jardines del amor dentro del jardín decorativo, que se ve completo en la siguiente foto.
 También hay un bosque, El jardín del agua, con un estanque enorme con una pareja de cisnes, el jardín de los niños con columpios, un jardín  flores y plantas perennes denominado jardín del sol, un laberinto, el jardín de los simples (aromático) y rodeado de una parra desde la que hay unas bonitas vistas:
Los niños disfrutaron como lo que son, de hecho según Miniviajero fué el único castillo que le gustó, lo de que las plantas fueran verduras le llamó un montón la atención.

Al salir del castillo ya eran casi las 18:00 así que a merendar y al coche, que todavía teníamos que llegar a Saint Nazaire, los enanos se quedaron dormidos, pero a nosotros todavía nos quedaba alguna. Según nuestra chuleta había un Carrefour en Langeais, y buscándolo vimos el castillo desde el coche, al final conseguimos encontrarlo y pudimos echar gasolina y terminar de comprar algunas cositas (champán Frances, sidra normanda, galletas, ...). Luego en la autopista en uno de los peajes no le gustaba ninguna de mis tarjetas, así que hubo que dar el nº de tarjeta por el interfono y finalmente pudimos pasar.

Nos quedaba la incógnita de si podriamos coger el barco sin el dni, así que llegamos pronto, pero sin ningún problema con la denuncia nos dejaron embarcar. Era pronto como las 22 h. así que aprovechamos para cenar, la Pequeña Exploradora se cenó parte de los Panés porque en el barco no la hacían comida, durante la cena estuvo especialmente avispada, me pregunta:

* Mamá ¿que es eso?
* Zanahorias.
* ¿zanahorias? ¿y porqué comes zanahorias si eso es comida de conejos?

Despues de la cena y de algún paseito, Miniviajero y yo nos fuimos a dormir porque él estaba muy cansado, la Pequeña Exploradora y el padre pudieron ver como partía el barco, ya si que se acababan las vacaciones ....

jueves, 20 de octubre de 2011

Le Tour de France. Disneyland Paris (o Eurodisney) III

Amanecia nuestro último dia en Disney, ya veiamos en el horizonte el fin de las vacaciones aunque todavía nos quedaban dos dias más por Francia y otro par por España Rolling Eyes.
La noche anterior habiamos decidido madrugar pero no en exceso y en vez de aprovechar las horas mágicas recoger más o menos rápido, estar a las 9 en la piscina del hotel que nos había encantado y aprovechar que a esa hora habría poquita gente.

Hicimos rápido el tetris del maletero (ya teníamos práctica) y a las 8:50 estábamos en el "Trail Principal" del Resort, como la piscina no abría hasta las 9 estuvimos curioseando por el poblado indio y acechando un conejillo.

No conseguimos pillarlo, así que nos fuimos a la piscina, que como podeis comprobar estaba casi vacia y ese día si funcionaban los Jacuzzi, además preguntamos por el tobogán y lo abrieron para nosotros, la lástima fue que no la pudimos disfrutar mucho porque teníamos que devolver las llaves y llegar al parking del parque antes de las 11.

De la piscina al aparcamiento "Winnie" (a los alojados en las cabañas el primer y el último día les reservan plaza de aparcamiento muy cerca de la entrada en una zona especialmente vigilada ya que al no haber guardamaletas estas se quedan en el coche).

Eran casi las 11 cuando entrábamos a los Estudios, Mini-viajero y el padre se fueron a Nemo (Crush Coaster)  que había 50 minutos, la Pequeña Exploradora y yo averiguamos que el Play House disney en castellano era a las 11:30 así que echamos un vistazo al perrito que el lunes tenía poca gente y la había gustado, pero aunque decía que 15 minutos, cuando llevabamos 20 esperando todavía nos faltaba bastante así que nos fuimos a ver el espectáculo.

Entramos y en pre-show no estaba demasiado convencida pero como había dibujos y tal medio-medio, al entrar en la zona del show iba con ella en brazos y la gente es bastante bestia, estuvieron a punto de tirarnos así que no pillamos buen sitio, pero un cast member que lo vió me dijo que nos esperasemos y que si no había minusválidos cuando cerrasen nos podíamos poner en la zona especialmente habilitada. Finalmente lo vimos desde allí. A ella la gustó mucho, a mi me pareció pelín cutre, menos mal que no vino Mini-Viajero porque se notaba mucho que eran marionetas, además eran pequeñas y se hubiese, cuando menos, extrañado.
Cuando casi había acabado el show llamó el Papá viajero a ver donde estábamos, así que cuando salimos allí estaban esperando. Miniviajero estaba emocionado con la montaña rusa, le encantó.
De allí nos fuimos a Buzzlightyear, por el camino nos encontramos con el Trenecito de los personajes bailando, que nos encantó a todos.

Cuando llegamos al Buzz no había mucha gente (10 minutos) entraron padre e hijo y mientras yo fui a por los Fast pass para El Tren de la mina ( Big Thunder Mountain), a la vuelta en el fuerte me encontré con una compañera de trabajo, marido e hijos (!Que ilusión hace encontrarse con alguien cuando estás tan lejos de casa!).
Llegamos al Buzz e hicimos el baby switch, al salir ya era la hora de comer. Teniamos reserva en el Agrabah que nos había entusiasmado la primera vez y los otros dos días estaba cerrado. Llegamos y la primera en la frente, cuando le decimos a la de la caja que a la niña no la gusta el menú Natama que si hay algo del menú que pudiera comer, nos dice que no pero que nos cobra el menú ShockedShockedShocked, obviamente la dijimos que no, que llevabamos su comida y no ibamos a pagar 10,95 solo porque entrara la niña. Ella hablaba muy poco castellano, así que llamó a otra que hablaba más, la expliqué lo que pasaba y que si la niña no podía comer nada de lo que había que sacaba su comida segura pero que no iba a pagar por una comida que no iba a comer, al final no nos cobraron su comida pero tampoco nos dejaron usar el bono de comida rápida que correspondia ni en la comida ni luego con el té.

La comida tan rica como la otra vez, claro que te tiene que gustar la comida mediterraneo-oriental, kebab, hummus, musaca, falafel, ensaladas de legumbres especiadas y variadas, cus-cus, ... Miniviajero tomó muslos de pollo y arroz, porque a él eso no le gustó demasiado. Pero lo mejor los postres con el té verde (el té se paga aparte) vaclavá y otros pastelitos tipo árabe, crepes, tartas, ....

La idea era salir montar en el tran de la mina e irnos antes de las 16:00 porque se suponia que teniamos que llegar antes de las 19 h. en Mesland (Valle del Loira). Llegamos bien al Tren de la mina y sin esperar cola montamos Mini-viajero y yo con nuestro Fast pass, cuando entramos en el tunel oscuro y se empiezan a oir los tiros yo pensé que le iba a asusta, pero no encantado, salimos del tunel y me dice !como me gusta mamá!.
Salimos e hicimos el baby switch, así que montó dos veces seguidas, al salir intentamos montar en el barco del missisipi (Thunder Mesa Riverboat Landing), pero justo salió cuando llegabamos, intenté ir a la casa encantada (Phantom Manor) pero había mucha cola, así que finalmente hicimos algunas compras y alguna foto más y salimos del parque a casi las 17 h... ibamos con el tiempo justo y los niños venga a gruñir que no querían irse.
Nos montamos en el coche y no habíamos salido del aparcamiento cuando la Pequeña Exploradora ya estaba frita, a Miniviajero le pusimos la mini tele e hizo el viaje sin dar absolutamente nada de guerra.

Pero nosotros ibamos cuando menos nerviosos, aunque el GPS nos llevó bastante bien en el maremagnum de carreteras/autovias/autopistas de los alrededores de Paris ibamos fatal de tiempo y había bastante tráfico, así que veíamos que no llegabamos.

Y efectivamente no llegamos, eran las 19:20 cuando llegabamos a la puerta del camping y recepción estaba cerrada Rolling Eyes, en ese momento se despertó la Pequeña Exploradora, yo me bajé del coche a ver si había algún teléfono y según me acercaba a la recepción vi que había dos sobres en una especie de mostradorcillo, al acercarme más vi que en uno ponía mi nombre Laughing, dentro del sobre había un folleto, la clave para que se levantase la barrera de entrada al camping, las llaves del bungalow, un plano y una carta explicando que al día siguiente había que ir antes de la 10 a recepción a formalizar la llegada y a pagar la fianza.

Como se nos había hecho tan tarde no teníamos cena, así que aunque ya teniamos donde dormir todavía teníamos un problema.

La casita estaba genial (la mejor del viaje), el camping tambien pero el pueblo en el que estaba tenía ¿10? ¿15? casas, mientras el Viajero consorte bajaba las maletas fui a ver si el super del camping estaba abierto o si habría alguna posibilidad de cenar en el restaurante.

Por el camino vi las pisicinas (la descubierta con toboganes), castillos hinchables, camas elásticas, un bungalow que era piscina de bolas, pistas de tenis, una especie de pista americana de columpios... una pasada.

Al llegar al restaurante vi que tenian pollos asados y pizzas para llevar de encargo, así que hablé con el hombre que me garantizó el pollo pero no las patatas, así que encargué un pollo.

A la que ibamos a recoger el pollo se vinieron los bichines conmigo así que como podeis imaginar el pollo se quedó helado, ellos pasaron por todos los chismes.

Por fin cenamos y a dormir.